Familia Araujo Ramírez, jerezanos perfeccionistas en el diseño, confección y comercialización de trajes charros

*El terminado de su trabajo y el cumplimiento los sacará adelante; enseñanza de su padre el Sr. José Ramírez Escañuela (+).

*Elaboraron trajes para Antonio Aguilar, Flor Silvestre, Maribel Guardia, Lucha Villa, Ezequiel Peña, entre otros.

Por Raúl Bañuelos

El traje charro es símbolo de México; portarlo, es distintivo de dominio, de poder social y económico.

Hoy La Voz de Jerez se complace en resaltar la labor artesanal que realiza la Familia Ramírez Araujo desde un modesto taller ubicado en Fraccionamiento Los Sauces;  se enorgullece además, por rendir homenaje y recordar a uno de los precursores de la elaboración de atuendos charros en Jerez: Don José Ramírez Escañuela (+).

Relevo generacional

El gusto por el confeccionamiento del vestuario no es obra de la casualidad. A finales del Siglo XVIII el oficio de sastre  ya lo practicaba Don Mariano Ramírez, quien fuera también  integrante de la Banda Municipal de Jerez, habilidad que  le fue transmitida a su hijo Juan de Dios Ramírez Torres y posteriormente recibida por su nieto José Ramírez Escañuela.

A la fecha los herederos preservan el arte de la fabricación de  unajose-escanuela-copiar artesanía que se destaca por su destreza manual, personificada en finos bordados y elegantes botonaduras donde se pondera en ella una amplia  decoración y vistosos coloridos.

Aproximadamente en el año de 1965 el matrimonio conformado  por Dolores Araujo Rodríguez y José Ramírez Escañuela, procreadores de 11 hijos,  deciden instalar su propio taller en Zacatecas. Lo aprendido a través de los años les abrió mercado laboral en aquélla localidad. Luego, a  su  llegada a Jerez, la búsqueda de sus servicios se incrementó por  los siguientes 40 años, dado que en ese tiempo, existían 2 sastrerías más en el pueblo; también familiares de José Ramírez, pero sólo se ceñían a  colocar cinta strass sobre la gamuza, sin embargo con la Familia Ramírez Araujo ya se adornaban los atuendos con extensos y complicados bordados en hilo metálico.

Su creatividad fue impresa en cada uno de los lienzos  trabajados. Sus grecas pueden representar motivos alusivos a la naturaleza, a temas chinescos o religiosos; no hay límite en la imaginación, y así como trabajan el traje en color negro, también pueden ser solicitadas otras tonalidades, como azul, verde, rojo, gris, o café; todo se consigue al gusto del cliente.

La profesionalización de su labor llamó la atención de los amantes del deporte más oneroso, la charrería;  pero sobre todo despertó la curiosidad en artistas de fama internacional, que después de haber examinado la meticulosidad con la que se hacían los trajes, no le pensaron dos veces para tenerlos como sus creadores exclusivos. Fue a partir de ahí cuando se les presenta una oportunidad inolvidable. Por medio del entonces Jefe de Tránsito, Juan Antonio Cabral, conocieron a El Charro de México, Don Antonio Aguilar; a él le elaboraron sendos trajes charros que exhibió en el auge de su carrera  artística, logros que se quedaron grabados en  decenas de películas que dejó  el canta autor y en la memoria de aquéllos que presenciaron sus espectáculos ecuestres. Incluso, antes del fallecimiento del artista, todavía la Familia Ramírez Araujo le elaboró las últimas prendas. Así también, diseñaron el vestuario que luciría Tony Aguilar Jr., utilizado el día de la boda.

La señora Dolores recuerda: “Venían hasta la casa por nosotros y nos llevaban al Rancho El Soyate en Villanueva; ahí les tomábamos las medidas a Antonio Aguilar, a Flor Silvestre, a su hijo Tony y a varios integrantes de la familia; ellos nos ordenaban cómo querían sus trajes…Se caracterizó Antonio Aguilar siempre por tener buen gusto; su muerte significó una pérdida muy triste; fue muy sencillo siempre con nosotros. Tony, por su parte, venía a visitarnos y se tomaba fotos con los niños afuera de la casa”.

Además de servir para la Familia Aguilar, sus trabajos fueron portados por cantantes reconocidos como Maribel Guardia, Lucha Villa y Ezequiel Peña, pero también para exitosos conjuntos de Mariachi como el 2000 de Cutberto Pérez.

Así, su artesanía fue proyectada a otros estados y en el mismo extranjero por encargos de  diversos clientes; fue vista también en programas familiares de la empresa Televisa

Dejó escuela Don José Ramírez

La escuela de Don José Ramírez Escañuela sembró semilla en Jerez. Hoy sus frutos se perciben en distintos negocios céntricos donde se ofertan accesorios y atuendos de charrería.

Sus hijos: Ángel, Juan de Dios, Roberto Luciano y Felipe continúan con orgullo la labor, y junto con su Madre, la señora Dolores Araujo, tienen  bien establecida su función durante el proceso de confección.

“Nuestro taller es muy humilde, pero aquí hay mucho corazón para la gente; aquí se han elaborado trajes charros también para la Reinas de la Feria y su Corte Real  durante más de 40 años; es un orgullo para nosotros ver lucir nuestro trabajo, sobre todo los Sábados de Gloria.  Saber que esos vestuarios han salido de este pequeño taller, con ayuda de estas máquinas y con el empeño y dedicación de mis hijos;  es muy valioso, porque así hemos salido adelante”.

“Nuestro Padre fue muy responsable; prefería decir que no, que  echar una mentira o quedar mal con la gente cuando estaba saturado de pedidos”, agrega la familia.

“Era muy estricto, reconocen, pero como persona era un amigo más; lo veíamos como patrón, fue responsable siempre y eso nos inculcó. Nos enseñó a tener un oficio. Nos decía: Este trabajo será un bien para ustedes, apréndanlo para que saquen a sus familias adelante, por ello el acabado de sus trajes y el cumplimiento con el  cliente será su mejor carta de presentación”.

La actividad mantiene unida a la familia; se han unificado en torno a una microempresa que les ha ayudado a solventar los gastos propios, aunque comentan que ahora existe mayor competencia, sin embargo ese no ha sido  impedimento para continuar recibiendo pedidos en su taller en Fraccionamiento Los Sauces.

Lo anterior sigue dando muestra de que Jerez está lleno de personajes, de historias que valen la pena ser reescritas. De talento que da fortaleza a proyectos gubernamentales, aunque poco valorado… Esperemos que esta entrega haya sido de su total agrado. Muchas Gracias!!!

Reportaje publicado el 14 de Julio del año 2012 en la edición impresa de este semanario.

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